Las entidades sociales alertan del colapso del sistema de recogida de ropa usada en las Islas Baleares
El aumento del textil de baja calidad, la saturación de los mercados de segunda mano y la carencia de recursos amenazan la viabilidad de las iniciativas de inserción sociolaboral vinculadas a la reutilización textil.
Las entidades sociales de las Islas Baleares dedicadas a la recogida, clasificación y reutilización de ropa usada denuncian que el sistema se encuentra en una situación de colapso sin precedentes. El aumento continuado del volumen de textil recogido, la baja calidad creciente de las prendas y la falta de recursos para gestionar su tratamiento están poniendo en riesgo tanto la sostenibilidad económica del sector como los puestos de trabajo de inserción laboral que genera.
Ante esta situación, la Red de Economía Alternativa y Solidaria de las Islas Baleares (REAS Baleares) ha impulsado la campaña “Los contenedores de ropa tienen un impacto social. Emplearlos bien suma mucho», con el objetivo de sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de hacer un uso responsable de los contenedores de ropa y de promover un modelo de consumo textil más sostenible.
Según explica la presidenta de REAS Baleares, Maria Jaume, las entidades sociales están asumiendo cada vez más los costes derivados de un modelo de consumo basado en la compra compulsiva y la producción de ropa de baja calidad. «Estamos desarrollando una doble función, ambiental y social. Evitamos que toneladas de textil acaben convertidas en residuos, pero también generamos itinerarios de inserción sociolaboral para personas en situación de exclusión social”, afirma.
Cada vez llega más ropa, pero se puede aprovechar menos
La problemática tiene una dimensión global. Según la Fundación Ellen MacArthur, la producción mundial de ropa se ha duplicado desde el 2000 y supera actualmente los 100.000 millones de prendas anuales. Paralelamente, la Agencia Europea del Medio Ambiente prevé que el consumo textil siga creciendo en los próximos años.
Este incremento no se ha traducido en mayor calidad de los productos. Por el contrario, las entidades sociales denuncian que cada vez reciben más prendas en mal estado o con una vida útil muy corta. En las Islas Baleares se recogen aproximadamente 3.500 toneladas anuales de ropa usada, pero una parte cada vez mayor no puede reutilizarse ni reciclarse en condiciones.
En riesgo los puestos de trabajo de inserción
El sector del reaprovechamiento textil emplea a unas cuarenta personas en situación de exclusión social en las Islas Baleares. Sus tareas incluyen la recogida, la apertura de bolsas, la clasificación de las prendas y la preparación para su reutilización o comercialización.
Las entidades alertan de que la llegada masiva de ropa sucia, rota o inservible está dificultando este trabajo y reduciendo las posibilidades de reaprovechamiento. Esto incrementa los costes operativos y pone en cuestión la viabilidad de proyectos que combinan la gestión ambiental de los residuos con la inclusión social.
A esta situación se le añade la entrada en vigor de la obligación que tienen los municipios de recoger selectivamente el residuo textil. Aunque las entidades comparten el objetivo de mejorar la recogida, denuncian que el incremento del volumen gestionado no ha ido acompañado de los recursos necesarios.
«Compartimos la necesidad de recoger selectivamente el residuo textil, pero esta obligación no puede trasladarse íntegramente a las entidades sociales sin recursos adicionales. Las administraciones deben garantizar una financiación adecuada para gestionar este incremento de volumen», reclama Jaume.
Consumo responsable y soporte institucional
Desde REAS Baleares insisten en que sin una respuesta coordinada entre administraciones, ciudadanía y sector textil, este modelo podría verse comprometida su continuidad. Por eso, en esta campaña hacen un llamamiento a la ciudadanía para que utilice correctamente los contenedores de ropa, depositando las prendas limpias y secas dentro de una bolsa cerrada, así como calzado firme por parejas, ropa del hogar y complementos.



